El teléfono móvil nos acompaña a todas partes y se ha convertido en un elemento imprescindible para nuestra comunicación, nuestras relaciones sociales y nuestras actividades cotidianas, como recibir llamadas, enviar mensajes, escuchar música, etc.
Algo tan sencillo como mantener una conversación telefónica puede convertirse en un gran problema para las personas que padecen pérdida auditiva y son usuarios de audífonos. Si bien existen accesorios de conectividad para mejorar la comunicación, no todos pueden utilizarlos, ya sea por incompatibilidad con el teléfono, por el formato de los audífonos o por otros factores como la edad o las circunstancias personales.
Colocar el teléfono sobre la oreja como hacemos habitualmente para tratar de comprender una conversación telefónica puede generar diversos problemas. Los usuarios los describen como «acoplamiento, interferencias, retumbes o sensación de taponamiento´´. Apoyar el teléfono sobre la oreja (como cuando no se utiliza audífono) distorsiona la señal debido a la presión que se ejerce con el teléfono sobre partes fundamentales del audífono.

Por tanto, para mejorar la calidad del sonido en las conversaciones telefónicas y no perder detalle de ellas es importante aprender a colocar adecuadamente el teléfono:
- En primer lugar, la oreja debe quedar completamente libre, sin apoyar el teléfono sobre ella.
- En segundo lugar, el auricular del teléfono debe ubicarse lo más cerca posible del micrófono del audífono, orientándolo por encima de la oreja o por detrás. De esta forma la señal emitida por el teléfono llegará al audífono de forma clara y limpia.

Colocar adecuadamente el dispositivo móvil o fijo permitirá mantener conversaciones telefónicas de una forma más tranquila y fluida. El uso de audífonos debe facilitar la comunicación telefónica y no ser un obstáculo.






