La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que, para preservar la audición a largo plazo, el nivel de ruido diario no debe exceder los 85 decibelios. Sin embargo, en muchas actividades cotidianas y laborales, superar este límite es casi inevitable.
Los protectores auditivos a medida pueden disponer de un filtro de atenuación adecuado a la actividad a la que estén expuestos nuestros oídos, como trabajar en un taller mecánico, en una imprenta, en bares y discotecas o realizar actividades de jardinería, deportes de tiro o cualquier otra situación de ruido.
Los tapones auditivos personalizados se realizan tomando la medida de tus oídos para garantizar una protección más eficaz.

Si solo necesitas tapones ligeros para dormir o concentrarte, te recomendamos tapones a medida sin filtro acústico. Estos te brindarán mayor comodidad.



