
Myriam González Maycas
Responsable de Audiología Pediátrica
Se ha escrito mucho acerca de los efectos “colaterales” de la pérdida auditiva y su repercusión en diferentes esferas de la vida familiar, social y laboral.
Un artículo publicado en 2020 por Brittany N. Lash y Donald W. Helme aborda algunos de estos aspectos, y detalla los tipos de estigma a los que deben enfrentarse día a día los pacientes con pérdida auditiva, explorando directamente las experiencias vitales de las personas con hipoacusia desde su propia perspectiva.
¿Qué estigmas puede generar la pérdida auditiva?
Estigma laboral
El estigma laboral, por ejemplo, genera prejuicios y percepciones erróneas sobre su capacidad para desempeñar determinadas tareas o para promocionar laboralmente. Los que trabajamos a diario con pacientes con pérdida auditiva conocemos de primera mano las dificultades laborales a las que se enfrentan: Falta de teléfonos adaptados, atención al público con hilo musical que dificulta su inteligibilidad, reuniones en lugares de acústica deficiente, etc. Asimismo, se menciona el estigma social y cultural, referido no sólo a actividades sociales o eventos más o menos multitudinarios, sino también a entornos más restringidos, en los que las personas con hipoacusia son excluidas de ciertas conversaciones o actividades a causa de sus dificultades de comunicación.
Estigma institucional
El estigma institucional alude a las dificultades con las que se encuentran nuestros pacientes a la hora de ir al médico o a realizar gestiones administrativas. Las dificultades de interacción comunicativa con la que se encuentran en estos entornos incrementan exponencialmente su inseguridad y prácticamente les obliga a ir acompañados de personas sin hipoacusia para poder realizar cualquier trámite.
Estigma emocional
Por último, se habla de estigma emocional, que es claramente una consecuencia de todo lo anterior, y de su impacto negativo desde el punto de vista psicológico y emocional. Sus manifestaciones pueden ser varias, aunque quizá las más descritas son la baja autoestima, la depresión, el aislamiento o la ansiedad social.
Estrategias que desarrolla una persona con hipoacusia o pérdida auditiva
Ante estas circunstancias, las personas con hipoacusia desarrollan estrategias personales que van desde lo ocultación “selectiva”, al desarrollo y potenciación de otras habilidades de comunicación como la lectura labial, o a la búsqueda de apoyo emocional, aunque abogan por estrategias más globales de mayor impacto en la sociedad.
En conclusión, las estrategias individuales servirán a cada persona con discapacidad para poder afrontar sus desafíos de cada día con mayor efectividad. Pero sin duda son las estrategias globales las que contribuirán con determinación a la aceptación social, a la inclusión, y en resumidas cuentas, a avanzar con paso firme en el camino hacia la igualdad de oportunidades.






