
Las personas con pérdida auditiva han existido desde el comienzo de la Humanidad, sin embargo, no siempre se le concedió importancia a su tratamiento. Acerquémonos a su reciente origen, quizá os sorprenda.
Las primeras evidencias documentadas sobre la preocupación por los mecanismos de la audición y su solución se encuentran en escritos del año 495 a C. Grandes personalidades como Hipócrates, Galeno o Aristóteles aportaron conocimientos sobre fisiología del oído, consecuencias de patologías del oído medio en la audición y relación entre pensamiento y lenguaje.
¿Cuándo empieza a documentarse la pérdida auditiva?
En el siglo VI de nuestra era, el médico, Alejandro de Tralles, documentó métodos para tratar la pérdida de audición proponiendo el uso de hierbas medicinales en el conducto auditivo ayudado de una corneta para tratar la hipoacusia.
Fue en el siglo XVII cuando Frederick C. Rein, en Londres, impulsó la producción y comercialización de lo que hasta el momento era el único dispositivo para rehabilitar la hipoacusia: la trompetilla. Pero hay que entrar en el siglo XIX para encontrar el primer audífono tal y como lo concebimos en la actualidad. En 1898, el ingeniero, Miller Reese Hutchison, inventó el primer audífono eléctrico de la historia llamado Akouphone. Lo ideó para ayudar a un amigo de la infancia, LymanGould, que padecía hipoacusia por escarlatina.
Podría decirse que la era moderna de la Audiología comenzó con la publicación en la década de los 40 del libro Clinical Audiometry, de Cordia C. Bunch. Fue el primer manual publicado sobre audiometría y sentó las bases de la aparición de la especialidad al demostrar los beneficios que se obtendrían con la figura de un especialista en Audiología en la atención de pacientes con dificultades de audición.
En 1943, en pleno conflicto bélico, la armada americana asignó al capitán Raymond Carhart, logopeda, para dirigir el programa de rehabilitación auditiva del Hospital General Deshon para personal militar con hipoacusia por la guerra, en Butler (Pensilvania). La genialidad de Carhart hizo que, como logopeda, pusiera el foco de la evaluación de estos pacientes en su capacidad para reconocer el habla. Por ello ideó y desarrolló la audiometría verbal, sin duda el más importante de todos sus logros en el campo de la Audiología. En 1946, puso en marcha el primer Programa Académico Universitario en Audiología en la Universidad de Northwestern. Raymond Carhart es por ello reconocido como el «padre de la Audiología».
En el ámbito nacional, la audiología comenzó a regularizarse en el año 1976 con la aparición de la ANA (Asociación Nacional de Audioprotesistas). La entidad surgió con el fin de impulsar la formación de los audioprotesistas y regular su ejercicio profesional. En el año 2001, se creó la Asociación Española de Audiología con el objetivo de promocionar la Audiología y la investigación audiológica en nuestro territorio y mejorar el nivel científico de los profesionales de esta especialidad.
¿Cómo se hace actualmente?
Actualmente, son ya muchas las promociones de titulados como Técnicos Superiores en Audiología Protésica. Estos estudios hasta la fecha se completaban con títulos propios y másteres universitarios. No obstante, en el curso 2023-2024 arrancó un nuevo Grado Universitario de Audiología General, que abarcará la formación audiológica desde un punto de vista más amplio, con objeto de, en un futuro próximo, ampliar el ámbito profesional de intervención.
Sonia Bajo
Directora de Audiología






