Muchas personas usuarias de audífonos consiguen entender muy bien en conversaciones individuales y en espacios tranquilos. Sin embargo, cuando los entornos son más ruidosos no siempre logran conseguir una buena comunicación.
Esta situación está condicionada por el grado de pérdida auditiva y la capacidad de discriminación (inteligibilidad del habla), así como por la tecnología que incorporan los audífonos.
Cuando más conservadas estén las habilidades auditivas y más avanzada sea la tecnología de los audífonos, mejor será la comunicación en situaciones auditivas más complejas (reuniones familiares, de trabajo, restaurantes, etc).
Aunque resulta obvio, no siempre sucede que, los audífonos están perfectamente adaptados a las necesidades auditivas de cada paciente para poder obtener el máximo beneficio de estos. Los mejores audífonos con un ajuste inadecuado tendrán un mal resultado.
Es importante acudir a un audiólogo protésico de confianza, que garantice que tras la adaptación de los audífonos se logrará la calidad de audición óptima de acuerdo a las posibilidades de cada persona de manera individualizada.
Más allá de estos hechos existen muchas tácticas que facilitan las conversaciones y que es importante transmitirlas y enseñarlas para mejorar la comunicación en general. No siempre es posible resolver las quejas de los pacientes modificando el ajuste de los audífonos.
Mantener una conversación satisfactoria puede, en ocasiones, resultar frustrante y agotador. Desarrollar habilidades de comunicación ayudará a conseguir una mayor satisfacción con los audífonos.
Asistir a sesiones de entrenamiento auditivo ayuda al cerebro a desarrollar habilidades auditivas y permite que se haga un mejor uso de la información auditiva que se recibe. Es notoria la diferencia en el rendimiento de uso de los audífonos cuando estos se complementan con sesiones de entrenamiento.
Llamar la atención de la persona antes de hablar al comienzo de la conversación o asegurarse de mirarla de frente y hablar de manera clara pueden parecer formas obvias de mejorar la comunicación, pero a veces no lo son para las personas con pérdida auditiva (¡o sus familias!).
Dosificar el tiempo de escucha o participación en conversaciones complejas ayuda a mantener energía durante todo el día ya que escuchar requiere esfuerzo para las personas con pérdida auditiva.
Conocer a otras personas con pérdida auditiva ayuda a generar confianza y superar los sentimientos de estigma.
Lo que experimentan a diario las personas con pérdida auditiva va mucho más allá de la tecnología de los audífonos. Compartir esta experiencia ayudará a mejorar los resultados auditivos.






